¿Puede un clavo sacar a otro clavo?

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Por: María Marín

Siempre he dicho que uno de los peores consejos que puede recibir alguien que acaba de terminar una relación amorosa es que se apresure a buscar a otra pareja porque aparente y mágicamente “un clavo puede sacar otro clavo”.  Lo cual puede funcionar como un calmante temporero, pero al final sólo empeorará el proceso de sanación.

Lo más acertado para enfrentar el dolor de un divorcio o separación es sacarse de la cabeza la idea de buscar apresuradamente un nuevo amor, enfocarse en cambios personales y dejar que el tiempo restaure cada pedazo roto del corazón. Y de eso sabe la famosa actriz estadounidense Angelina Jolie, quien recientemente rompió el silencio tras el polémico divorcio del también actor Brad Pitt y el cual tomó siete años en concretarse.  Siendo una de las parejas más icónicas de Hollywood, también han roto el récord de tener el proceso de divorcio más largo entre las estrellas del cine estadounidense.

Que esta ganadora de un Oscar y tantos premios más haya confesado a la revista del Wall Street Journal cómo dedicarse por completo a sus seis hijos, apoyarse en su familia y olvidarse de tener salidas sociales o citas románticas fue clave para sanar las heridas que dejó un matrimonio alegadamente influenciado por maltrato físico y emocional, es sin duda un recordatorio más sobre por qué “un clavo no saca a otro clavo”.

Según expertos en relaciones amorosas, salir corriendo a los brazos de otro u otra tras una separación, en vez de pasar el proceso del duelo emocional, es reflejo claro de inseguridad y necesidad de afecto en una persona. Mientras vestirse de paciencia y tomar meses  o años para pensar y evaluar profundamente por qué no funcionó la relación, cuáles cosas podrías mejorar en un futuro y qué debes evitar la próxima relación te harán sentir más seguro, teniendo más posibilidades de encontrar una buena relación.

Angelia Jolie no ha mencionado si desea volverse a enamorar, lo que sí tiene claro es que ha sanado, quiere seguir compartiendo con su familia y redescubrir cada día la alegría de vivir. Así y sin necesidad “de clavos”,  un nuevo amor la sorprenderá.