¿Lo perdono o lo dejo?

0
296
Cortesia: Pexels

Por: María Marín

Tras darse a conocer que el esposo de la actriz Natalie Portman fue captado con una amante, era de esperarse que tal chisme encabece la farándula estadounidense estos días. Pero sorpresivamente, lo más comentado no han sido los detalles de la infidelidad, sino la lluvia de críticas que le han caído a la ganadora del Oscar por haber perdonado a su marido.

Incluso, muchos seguidores se atrevieron a juzgarla y opinaron que debió haber actuado como la cantante Shakira y decirle adiós a su esposo, a quien conoció en el set de la tan galardonada película “El Cisne Negro”.

Pero Natalie está convencida de que la aventura de su marido fue pasajera y que ambos están comprometidos a recuperar su relación por el bien de sus hijos. Y es que, perdonar una traición es una decisión muy personal porque “la confianza se gana con mil actos, pero se rompe con tan solo uno” y recuperarla es muy difícil, pero tampoco imposible. 

Si estás pasando por lo mismo, mi gran consejo es que no pidas opinión a otros y tomes el tiempo necesario para pensar profundamente.

¿Había pasado antes?: Si es la primera vez, podrías colocar todos los pros y los contras en una balanza y considerar una decisión. Pero si se trata de una segunda o tercera ocasión, no hay nada que analizar. ¡Sal corriendo!

¿Cuán rencorosa eres?: Por más arrepentido que esté una pareja y dispuesta a recuperar la confianza, de nada sirve si guardas rencor y recriminas la traición a cada rato. Mejor date un tiempo y comprueba si la herida es demasiado grande para perdonar o eres capaz de sanar con el tiempo y dar una oportunidad.

¿Cómo se encontraba la relación?: Quizás el engaño era todo lo que necesitabas para confirmar que tu relación no tiene futuro, pues se había vuelto monótona, con poca comunicación y sin deseos de intimidad.

Y más importante aún, escucha bien tu corazón y toma la decisión que te provoque paz. Me atrevo a decir que esa calma única convenció a Natalie a ignorar a tantos chismosos y perdonar.