por Francisco González

La hipnoterapia es un extraordinario vehículo a través del cual se puede acceder de forma totalmente natural al inconsciente; el acceso a este nos da la capacidad terapéutica de abrir puertas, las cuales han sido clausuradas por el tiempo en el mismo inconsciente como una forma de protegernos en el presente de dolorosos eventos del pasado. Independientemente de que no recordemos dichos eventos, estos seguramente se manifestarán tarde o temprano en la personalidad afectando nuestra vida dificultando el tránsito cotidiano del diario vivir.

La historia personal de toda nuestra vida se encuentra registrada en la mente inconsciente, desde la etapa en que nos encontrábamos en el mismo vientre de nuestra madre hasta el momento presente, por lo que esta información archivada en el inconsciente es elemental para resolver todo aquello que emocionalmente nos aqueja, y cuyas puertas pueden ser abiertas a través de la hipnosis.

Una vez que Froid marcó las pautas modernas dentro de lo que ahora conocemos como psicología, esta se convirtió en el método tradicional para resolver los problemas emocionales que desgraciadamente cada vez más nos aquejan como resultado de la vorágine de la sociedad moderna.

Con el devenir de los años las instituciones psicológicas han desarrollado infinidad de métodos y técnicas psicoterapéuticas para ayudar a superar diversas discapacidades emocionales en niños, adultos y ancianos. Sin embargo, y no obstante todos los logros alcanzados, su poder se restringe a guiar el trabajo terapéutico teniendo como base la información obtenida de la mente consciente. Por lo tanto, su capacidad en la resolución de algunos de los problemas emocionales es limitada, ya que como dije antes, las raíces de lo  que nos afecta puede alargarse hasta el pasado infantil o fetal, por lo que dichos efectos pudieron haberse iniciado en el mismo vientre de la madre, es indispensable rescatar esos recuerdos y la energía negativa contenida transformándola en positiva.

Como practicante de la hipnoterapia por los últimos 22 años, con miles de inducciones, me es común y muy frecuente que muchos de mis clientes tengan regresiones espontáneas al vientre de su madre, ya que ahí se encuentra registrada información resultante de eventos negativos que sucedieron cuando aún se encontraban en estado fetal, todo esto como una reacción del trabajo que se esté procesando en esa sesión, (Miedo, ira, una fobia o una adicción, etc.) en donde quizá existió la intención de un aborto o el rechazo materno a dicho embarazo por múltiples razones, o violencia física o emocional al que la madre fue sometida durante ese periodo. Entre otras posibilidades, este suceso negativo al que voluntaria o involuntariamente estuvo expuesta la madre se registrado por el ser en gestación al ser contaminando emocionalmente a través de ella, en muchos casos provocando en ese ser no nato el deseo de no nacer temiendo vivir.

Ya sea que la semilla negativa que afecta la conciencia se sembró en el vientre, en la cuna, gateando o caminando, el trauma emocional y sus efectos serán inevitables y manifiestos durante toda su vida.

El viaje a través del inconsciente por medio de la hipnoterapia permite tener un reencuentro con esos eventos, y así entender el daño que tanto ha afectado su conciencia liberándola en forma positiva. Esto es lo que les permitirá tener una mayor oportunidad de ser emocionalmente libres y feliz.

Todo esto se puede alcanzarse a través de un viaje en el tiempo, el vehículo es el mismo inconsciente.

 

Francisco González

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